Cuando No Drenas Tu Vida, Terminas Con El Agua Al Cuello
Feb 11, 2026El mito de que en Bali nunca llueve
“En Bali nunca llueve”.
Claro.
Y todo el mundo va descalzo con una tabla de surf bajo el brazo.
Nos encantan los mitos. Los repetimos tanto que acaban sonando a verdad. Pero la realidad es otra: aquí también llueve. Y cuando llueve… llueve de verdad.
Estamos en temporada de lluvias. Y estos últimos días se ha notado. Mucho.
El problema no es el agua. El problema es lo que pasa cuando no estás preparado para recibirla.
Cuando no hay drenaje, todo se inunda
Las infraestructuras aquí no son precisamente espectaculares. No hay sistemas de drenaje eficientes. Resultado: en cuanto cae un chaparrón fuerte, las calles se convierten en ríos improvisados.
Charcos de más de 20 centímetros. Calles anegadas. Rutas bloqueadas.
Ahora dime algo.
¿No pasa exactamente lo mismo en tu vida?
Cuando no drenas lo que te limita, cuando no eliminas lo que te pesa, cuando acumulas tareas, compromisos, expectativas y ruido… acabas igual.
Con el agua al cuello.
Aquí es literal.
En tu vida es figurado.
Pero puede ser incluso más grave.
No siempre se trata de hacer más
Vivimos obsesionados con añadir.
Más estrategias.
Más cursos.
Más herramientas.
Más publicaciones.
Más horas de trabajo.
Pero casi nunca pensamos en quitar.
Y muchas veces el verdadero cambio no empieza haciendo más… sino eliminando lo que sobra.
Es como intentar avanzar con una mochila llena de piedras. Puedes entrenar más fuerte, correr más rápido, sudar el doble… o simplemente vaciar la mochila.
¿Qué crees que es más inteligente?
La sonrisa que no se pierde
Lo curioso de Bali es esto: aunque las calles estén inundadas, la sonrisa no desaparece.
Ves a los locales atravesando enormes charcos como si nada. Se adaptan. Siguen. Avanzan.
No se quejan del clima. No intentan controlar la lluvia. Solo aprenden a moverse en ella.
Ahí hay una lección enorme.
No siempre puedes evitar la tormenta.
Pero sí puedes decidir cómo caminar bajo ella.
Si quieres volver a sentir control… empieza por el principio
Si quieres volver a sonreír.
Sentir que tienes el control.
Recuperar esa sensación de ir en la dirección correcta.
Que todo vuelva a alinearse.
Empieza por el principio.
Y el principio no es hacer más.
Es quitar.
Quitar lo que te distrae.
Quitar lo que te drena.
Quitar lo que no te deja ver.
Porque muchas veces no es que no sepas qué hacer.
Es que hay tanto ruido que no puedes VER lo importante.
La conversación que lo dejó claro
Hablaba ayer con un cliente que vive aquí. Terminó quemado de su vida anterior como super ejecutivo en la London Stock Exchange.
Dinero. Prestigio. Status.
Pero estaba inundado.
Responsabilidades que no eran suyas. Expectativas ajenas. Una identidad que ya no le pertenecía.
No necesitaba añadir más logros.
Necesitaba drenaje.
Cuando empezó a eliminar lo que no encajaba con quien realmente era, todo empezó a ordenarse.
No fue inmediato. Pero fue inevitable.
Después de la tormenta, siempre vuelve el sol
Lo mejor de las lluvias torrenciales aquí es lo que pasa después.
El sol vuelve a salir.
Calienta como siempre.
Y te das cuenta de algo poderoso:
Nada es permanente.
Ni la tormenta.
Ni el caos.
Ni esa etapa donde sientes que todo está desalineado.
Pero hay algo que sí depende de ti:
Si construyes drenajes… o si dejas que todo se acumule.
Ese “algo” que tu marca personal necesita
Si tu marketing no está funcionando…
Si sientes que haces mucho y logras poco…
Si publicas, lanzas, intentas… pero no fluye…
Quizás no necesitas otra estrategia.
Quizás necesitas claridad.
Y la claridad no llega cuando agregas.
Llega cuando eliminas.
Eliminar incoherencias.
Eliminar mensajes dispersos.
Eliminar ofertas que no conectan con lo que realmente quieres construir.
Activar tu marca personal no es maquillarla.
Es alinearla.
Y cuando hay alineación, el marketing deja de ser un esfuerzo y empieza a ser una consecuencia.
Conclusión: Antes de construir, drena
Todo cambio empieza por esto que te cuento.
Antes de hacer más, limpia.
Antes de escalar, simplifica.
Antes de acelerar, alinea.
Porque si no drenas, te inundas.
Y no importa cuánto talento tengas, cuántos seguidores sumes o cuántos cursos compres: si estás saturado por dentro, nada fluye por fuera.
Haz espacio.
Y verás cómo, igual que en Bali después de la lluvia, el sol vuelve a salir.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Cómo sé qué cosas debo eliminar de mi vida o negocio?
Pregúntate: ¿esto me acerca o me aleja de la visión que quiero construir? Si no suma claridad o dirección, probablemente estorba.
2. ¿Eliminar no significa retroceder?
No. Significa optimizar. Es como podar un árbol: cortas para que crezca más fuerte.
3. ¿Por qué mi marketing no funciona aunque hago mucho?
Porque hacer mucho no es lo mismo que hacer lo correcto. Sin alineación estratégica, el esfuerzo se dispersa.
4. ¿Qué tiene que ver la marca personal con todo esto?
Tu marca personal es la base. Si no está clara, todo tu marketing se vuelve confuso. Y lo confuso no vende.
5. ¿Es posible reinventarse después de años en otro camino?
Totalmente. Nada es permanente. La clave no es empezar de cero, sino empezar desde lo que realmente eres ahora.